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Javi Aguilar en ‘GVM2′ de Corwin Hiebert
Ayer se publicó el nuevo ebook de Corwin Hiebert, en el que tengo el honor de aparecer con una de mis fotos de las sesiones con Alma Cubrae. El libro se llama “Growing the Visionmonger 2” y es la continuación de otro libro de Corwin con el mismo título. Está destinado a fotógrafos emprendedores de todos los niveles trabajando en su propia carrera en este mundo de la fotografía profesional. El ebook pretende ser una especie de guía que aporte, en palabras de Corwin, la chispa necesaria para salir ahí fuera, organizarse mejor y aprovechar de la mejor manera posible las oportunidades. Junto a otros fotógrafos, respondo a las preguntas de Corwin para que mi experiencia en este sentido pueda ayudar a otros fotógrafos emergentes. Mientras Corwin escribía su libro y me confirmaba que deseaba incluirme en él, le comenté las dificultades por las que estamos pasando algunos países de la vieja Europa, y lo que eso suponía inevitablemente para los emprendedores y autónomos, y para cualquiera que quisiera emprender una carrera como fotógrafo por estos lares. No sólo económicamente hablando, sino especialmente en lo que concierne a la creatividad. Él me contestó, en resumen, que el cuidado y la pasión por aquello que hacemos es la mejor manera de promocionarse. Algo que ya me había dicho, y que ya le había leído muchas otras veces. Una vez más volvió a indicarme cuál era el camino. Hace ya mucho que aprendí que la única manera en la que quería vivir la fotografía era poniendo mi pasión en ella. Corwin es una de las personas a las que le debo haber aprendido esa lección, una y otra vez.

Corwin es un emprendedor con base en Vancouver (Canadá), y junto a su pareja dirige una pequeña agencia de management para creativos. Mi relación con Corwin empezó por allá el 2009, cuando yo trabajaba como administrador de sistemas Unix en la que por entonces era mi “prisión” laboral. Los consejos de Corwin y su capacidad para contagiar el entusiasmo por aquello que amamos, me ayudaron a la hora de tomar la decisión y a trazar el plan para dar el salto poco después. Es una de las tres o cuatro personas a las que siempre estaré agradecido por sus consejos, y por ayudarme a abrir los ojos y ver el camino que debía emprender. Hoy sigue siendo un referente que de vez en cuando ilumina el camino cuando parece que todas las luces se han apagado.


Twitter de Corwin: @corwinhiebert
Hola 2013!
Un año más es momento de sentarse y echar la vista atrás aunque sólo sea por un instante. El último día del año es un buen momento para dar las gracias. A pesar de las dificultades, las decepciones, y los sueños rotos, éste sigue siendo un mundo maravilloso. Termina un año más, y me siento muy agradecido por ello. La única parte positiva de perder a seres queridos es aprender a valorar aún más el tiempo que se nos ha dado. Este será el primer año que no oiré la voz de mi padre cuando entre el nuevo año. No oiré su voz en el teléfono, ni el cristal de mi copa contra la suya. No sentiré el calor de su abrazo, ni podré poner mi mejilla contra la suya para desearle un feliz año. Esta vez no estarán ni mi padre, ni mi madre. De ambos he aprendido que cada día, cada año, es un regalo. Hoy le quitaremos el envoltorio al 2013, veamos que trae dentro y aprovechémoslo.

Copyright © 2010 Javi Aguilar
Espero poder agradecerle al nuevo año lo mismo que al 2012 que dejamos atrás. La sonrisa y los abrazos de mi hijo, el tiempo y el incondicional apoyo de mi familia, la inamovible amistad de mis amigos, las nuevas amistades, la confianza de quienes se han puesto delante de mi cámara, la confianza de quienes han decidido escoger mis servicios, o la de aquellos que quieren que les enseñe lo que hago, los mensajes y palabras de aquellos a los que les gusta mi trabajo,… Espero que siga teniendo aire en mis pulmones para poder seguir mirando a través de la cámara, y pueda seguir disparando una y otra vez para robarle a las persona una mirada, un gesto, una sonrisa que perdure en el tiempo. Espero poder seguir imaginando mundos fantásticos y de otro tiempo con mis amigos Alma Cubrae. A todos y cada uno de ellos: un millón de gracias!! También espero seguir compartiendo ilusiones con mi argentina favorita, mi amiga Flo Tucci, esa increíble artista que multiplica por mil todo lo que toca.

Os deseo a todos un feliz año. Que venga cargado de ilusiones, de proyectos y éxitos. Portaos bien esta noche, y no dejéis de hacer nada de lo que realmente os llena.
Nos vemos en 2013, con nuevos proyectos…
Feliz Falsedad, algunas ideas navideñas para fotógrafos
Se acerca la Navidad. Esa inevitable y rutinaria época del año tras la cual se esconde una de las maniobras de marketing mejor orquestada en toda la historia de la humanidad. Bajo el amparo de la religión y de la ilusión de los más pequeños, autorizamos (al menos moralmente) a cualquier cosa con tal de vender… Nada que no sepamos ya. Lo triste es que toda esa farsa comercial siga en pie con la que está cayendo…y muchos años después de que Coca-Cola reinventara a Santa Claus, convirtiéndolo en el inequívoco símbolo de estas fechas.
Estos días los blogs de fotografía se llenan de “10 regalos para fotógrafos”, de “Los 10 objetivos/cámaras/accesorios más deseados por los fotógrafos”, o peor aún “Los 10 mejores plugins de photoshop” (este me pone los pelos de punta…). Por supuesto, todo esto con el fin de ‘fotografiar com un profesional’. Me pregunto porqué se dirigen al fotógrafo durante todo el año, y en Navidad a su pareja… ¿en serio creen que la pareja del fotógrafo/a también les lee? Sólo falta que al final del post incluyan un botón de “Reenviar a mi mujer”, con un asunto del mensaje como “Queridos reyes magos…quiero decir… querida Mari, mira lo que he encontrado de casualidad! ”. A juzgar por dichos posts, la fotografía es meramente un asunto técnico, y lo peor es que muchos les creen… una lástima.
Es obvio que la intención de la inmensa mayoría de estos blogs es alimentar el gusanillo consumista del fotógrafo amateur. Con buena intención supongo, intentan aportar ideas para estas fechas. Ideas que enriquezcan la técnica fotográfica de sus seguidores. Ideas para poder comentar en casa con la pareja, y poder hacer compras un poco más acertadas. Pero todas ellas orientadas a la compra de accesorios, objetivos, cámaras, “cachivaches” (como dice mi amigo Alex Alegret) De paso, intentan atraer lectores o followers, como hay que decirlo ahora. Esa nueva unidad de medida que parece indicarnos la calidad de la aportaciones de un determinado blog, la profesionalidad de una persona, o la prosperidad de un negocio. Es como si dijéramos que “Sálvame” de Telecinco es un programa de alto contenido intelectual porque bate récords de audiencia semana tras semana…
La mayor parte del contenido que se está aportando para fomentar la fotografía en nuestro entorno es de carácter tecnológico (que no técnico, por cierto). Y muchas veces incluso poco fiable. Recuerdo el artículo de un famosísimo blog de fotografía español en el que el autor explicaba las “novedades de Lightroom 4”, y ninguna de las novedades que mencionaba respecto a los módulos Library y Develop pertenecían a la versión 4… de hecho algunas de las ‘novedades’ las venimos disfrutando desde la versión 2. Blogs con miles de seguidores que fomentan la creencia, sobretodo en el mundo amateur, de que lo que necesita el fotógrafo para mejorar sus fotografías es una cámara mejor, un objetivo mejor, un determinado accesorio, o un determinado software de procesado. ‘Hay que controlar todos esos números y fórmulas si quieres disparar como los profesionales’ parecen decirnos. Muy triste. En serio. Ningún dispositivo electrónico, ninguna cámara, ningún objetivo, ningún software, ningún plugin para photoshop, ningún flash,…. nada de todo eso puede tomar la decisión creativa que como ser humano el fotógrafo sí toma constantemente. Es precisamente la educación de esa capacidad creativa lo que debe alimentar cualquier fotógrafo, y no su arsenal tecnológico. El equipo fotográfico son simples herramientas. Pueden ser más o menos buenas, permitirnos más o menos funcionalidades y automatismos, pero son herramientas. Alguien le hubiera dicho a Miguel Angel “Ahhh claro…! con esos pinceles no me extraña que hayas pintado este techo y estas paredes campeón…” ???

Frescos de la Capilla Sixtina pintados por Miguel Ángel
Para el fotógrafo preocupado por enriquecer su visión fotográfica. Para aquél que ya se ha dado cuenta que la mejor cámara no le hará mejor fotógrafo. Para el que, tal como ya he comentado también muchas otra veces, siente un hormigueo en el estómago cuando se da cuenta de que ha conseguido “la foto” (o cuando la observa de un colega). Para el que ya ha tomado consciencia de que sus habilidades como fotógrafo se sustentan de forma mayoritaria en sus propias experiencias vividas, y no exclusivamente en su técnica. La mejor manera de dar un paso adelante en la fotografía es cultivando la creatividad, exponiéndose y observando el arte de otros. Se me ocurren muchísimas pequeñas cosas que pueden influir positivamente en la visión de un fotógrafo. Aquí van sólo algunas para ser realizadas de forma regular, cada uno que añada las que le vengan a la mente:
- Visita una exposición fotográfica. Las principales ciudades tienen una constante oferta en este sentido. La mejor manera de estar en constante aprendizaje fotográfico es precisamente observar muchas fotografías. Sobretodo las de los autores o estilos que uno admira. Y si no es visitando una exposición, al menos hazlo por internet o mediante libros, pero observa fotografías… no pares de observarlas.
- Visita un museo, de aquello que te apasione o por lo que sientas curiosidad. Siente curiosidad por los clásicos. Descubre cuáles te gustan, cuáles no, y las razones para ello. Y del mismo modo que con las exposiciones fotográficas, si no puedes ir a un museo, al menos hazlo utilizando internet. Hoy en día tenemos acceso a una infinidad de obras de arte que podemos ver (aunque a través de la pantalla) desde nuestro ordenador.
- Ve al cine, o recupera algún clásico del cine que aún no hayas visto. Observa los encuadres, la iluminación, el lenguaje fotográfico y corporal. Intenta ponerte en la piel del cámara, del director de fotografía, del mismísimo director, y por qué no.. de los actores.
- Ve al teatro. Siente la cercanía de los actores, la vibración de su voz en directo. Observa de qué modo distribuyen la escena, cómo la iluminan, y qué recursos usan para atraer la atención del espectador. Piensa en cómo cambiaría los que estás viendo si estuvieras sentado en otra zona de la platea, o del teatro.
- Acude a un concierto de vez en cuando. Alterna los estilos que te gustan. Nada como la música en directo para remover sensaciones y pasiones, que son precisamente la base de todo proceso creativo (sí, de la fotografía también)
- Lee regularmente libros de temáticas que te apasionen. La lectura fuerza la imaginación, nos obliga a imaginar lo que estamos leyendo, mantiene el cerebro en activo, y nos proporciona una inagotable fuente de ideas.
- Cultiva las relaciones personales. Descubre nuevas personas, y acércate a los tuyos. La cámara es realmente un increíble medio con el que entablar relaciones con las personas. Acércate a los que admiras. Una conversación con alguien entrañable puede aportarte valores y experiencias únicas.

Carlos Lasarte (Actor) © Javi Aguilar 2012
Como ves, el dinero que ibas a gastar en los “10 mejores regalos para el fotógrafo” puede servirte para muchas otras cosas antes que para comprar material fotográfico con la esperanza de mejorar tu fotografía. Cuando realmente necesites de verdad un nuevo objetivo o una nueva cámara, no te hará falta ningún blog para decírtelo. Tú mismo habrás llegado por tu propio pie al cruce de caminos. Sigue cultivando tu creatividad. Descubre a los fotógrafos que han marcado la historia de la fotografía. Sumérgete en su obra. Lee sus libros.
La mejor cámara que existe es esa que tienes junto a ti. Exprímela tú a ella, y no ella a ti ( o a tu bolsillo ). No son tiempos fáciles los que estamos viviendo. Pongamos los pies en el suelo, y dejémonos de falsas promesas comerciales.
Taller de Iluminación – Banyoles Sept.2012
El pasado sábado 15 de septiembre impartí un taller de iluminación en Banyoles (Girona) junto a Alma Cubrae. Aún me dura el subidón por los comentarios y valoraciones de los asistentes al taller, pero sobretodo por los resultados que obtuvieron durante el transcurso de la jornada.

Fotografia de Itzhak Pau

Fotografia de Mònica Serra
Gracias a la colaboración de Innovafoto pudimos contar con equipos de última generación que sumados a mi propio equipo ponían a disposición de los alumnos un material fotográfico mucho más que completo, para que pudieran probarlo y ver un amplio abanico de posibilidades creativas.
A pesar de ello, y nada más empezar el taller les advertí que mi objetivo no era que aprendieran mucha tecnología fotográfica, sino que dieran un paso más y se centraran en mejorar y trabajar su visión fotográfica. Por mucho equipo del que uno disponga, y por mucha técnica que un fotógrafo pueda tener, es el ojo fotográfico y la capacidad de ver a través del visor lo que al final da valor a la fotografía. Desgraciadamente, la gran mayoría de los fotógrafos se quedan en la técnica, en dominarla hasta la obsesión, y se olvidan de la magia que se produce en el momento decisivo. Creo que conseguí transmitirles el mensaje, y la fuerza de algunas de sus fotografías lo demuestra. Algunos vinieron al taller sin haber tocado nunca un flash.

Fotografia de Harold Abellan

Fotografía de Sandra Estévez

Fotografia de Itzhak Pau
Ha sido un lujazo poder contar con estos alumnos increíbles, que formaron un grupo de trabajo fantástico, que se ayudaron entre sí y unos tiraban de los otros. Alma Cubrae demostró una vez más que el trabajo en equipo es capaz de cualquier cosa. Lo dieron todo para crear de nuevo mundos fantásticos que pudiéramos fotografiar. Lo vuelvo a decir, con amigos así es muy fácil que los proyectos salgan bien.

Asistentes al taller de illuminación de Javi Aguilar
Os dejo con un vídeo resumen de lo que dio de sí el taller.
La magia del ‘momento decisivo’
Hay una gran confusión con el término ‘momento decisivo’, especialmente entre los amateurs de la fotografía. Y no es que sea grave, pero creo que la acepción que les damos es incompleta. La interpretación del concepto se ha reducido a creer que el ‘momento decisivo’ es apretar el obturador en el preciso momento en el que un policía está golpeando a un anciano con su porra. Parece como si sólo en el fotoperiodismo, o en la fotografía social pueda darse dicho ‘momento’. Así lo creen una gran mayoría de fotógrafos amateurs, y muchos “pro”. Además todo el mundo parece volcado a buscar la perfección técnica de sus fotos, sin reparar en que sin la magia del ‘momento decisivo’ no hay nada que la fotografía pueda transmitir.
La fotografía es buscar esa conexión entre el sujeto fotografiado y el ojo del fotógrafo, a través de la cámara. A esto se refería Henri Cartier Bresson cuando decía que “Fotografiar es una manera de vivir. Es poner la cabeza, el ojo y el corazón sobre un mismo eje” (el eje óptico, por si alguien no lo había pillado…) Esa conexión en la que coincide nuestra pasión, con nuestra técnica, y con la mejor versión posible de nuestro sujeto, dura muy poco por lo general, pero se da en todas las disciplinas fotográficas. En algunas dura más y en otras menos, pero todas tiene el momento exacto en el que hay que apretar el obturador, y no tiene nada que ver con la técnica…sino con la pasión. En un retrato, dicha conexión se produce cuando convergen un montón de elementos que se confabulan para transmitir la magia de ese momento. Se da cuando coincide una determinada mirada, con un determinado gesto, con una orientación propicia hacia la luz, un mechón de pelo, una sonrisa… nada de todo esto es técnico, y es tan o más importante que la propia luz. Mi amigo y maestro Rafa Roa se refiere a esto como un proceso de seducción, ya que es trabajo del fotógrafo hacer todo lo posible para que converjan los ingredientes necesarios. Es un proceso de búsqueda de estos elementos. Un proceso en el cual modelamos una versión de nuestro sujeto. Nuestra propia versión.
Mucha gente se sorprende cuando me ve repetir la misma foto varias veces hasta que consigo “lo que estoy buscando”… pues eso es lo que busco. Cuando no se produce la magia no me siento lleno. No me satisface. Necesito volver a intentarlo, esperar pacientemente hasta que mi ojo ve lo que estaba esperando y apretar el obturador para captarlo. Es tan corto ese momento mágico y decisivo que a menudo ya es tarde y se pierde… se escapa la conexión… no se produce la magia. No hay que confundir al fotógrafo que dispara compulsivamente sin saber qué está buscando, con el fotógrafo en la búsqueda de la conexión mágica a la que me refiero. El primero da palos de ciego y con un poco de suerte acertará de vez en cuando, el segundo es un creador de imágenes capaces de transmitir sensaciones y sentimientos, imágenes que perduran, imágenes con un mensaje implícito en el tiempo: “Recordadme”.
Un héroe, un trono, y una sola luz
Eso es todo lo que se necesita para hacer un retrato como este. Sí, una sola luz. De hecho esta es una de las fotos más improvisadas que he hecho para Alma Cubrae. El suelo que veis en la foto es la plaza del castillo de Calonge. La pared de piedra es una de las casas de dicha plaza. La podéis ver en la parte superior izquierda de esta foto. Si os fijáis en la estrecha ventana podréis reconocerla justo por encima del trono en la foto de Mordekay.
Al terminar su actuación en el pasado Mercado Medieval de Calonge, le pedí a Lord Mordekay que me dedicara dos minutos. Ese es el tiempo que tardamos en hacer esta foto… bueno quizás fueron tres o cuatro, pero no mucho más. Hice poner el trono contra la pared, un poco alejado para separarlo del fondo (después vi que me hubiera gustado más alejado). Puse un flash dentro de una pequeña softbox y le pedí a Adrià Quintanas (ese asistente improvisado que siempre está atento) que lo aguantara por encima de Mordekay y hacia su derecha. Mordekay se sentó aún metido en su papel y et voilà!
Podría ahora vomitar aquí todos los datos técnicos de la foto, la focal, los parámetros del flash, apertura, obturación, y bla bla bla… quizás en un alarde de jerga fotográfica. Pero creo que no son lo realmente importante de una foto, y que es mucho más útil conocer las razones que los parámetros. La luz está donde está para provocar las sombras que véis en el rostro de Mordekay y en su armadura. Está justo donde termina el encuadre arriba a la derecha, es fácil verlo observando las sombras. El flash está dentro de un difusor porque para mi gusto, y por muy siniestro que sea nuestro sujeto, es más estética la luz con las sombras suavizadas. Para regular esta suavidad basta con alejar la luz (sombras más marcadas) o acercarla (sombras más difusas). Es fácil, cuanto más grande es la luz respecto a nuestro sujeto más suaves son las sombras y más envolvente resulta la luz. En este caso está a una distancia que provoca sombras marcadas pero que mantienen cierta suavidad.
Aún así… por si alguien no puede dormir sin saber a qué apertura estaba tirando… f/5,6, 50mm, 1/125 . El flash en manual como casi siempre, disparado por radio, y aunque no recuerdo exactamente a qué potencia, viendo el diafragma y la distancia a la que estaba yo juraría que a 1/4 de potencia.
El único “Photoshop” que tiene esta foto es un poco de tampón de clonar en la pared del fondo para disimular unos pequeños trozos de ladrillo “moderno” que estaban visibles y que no me gustaban con la estética de la imagen. Ah sí, y para poner el logo de Alma Cubrae… nada más. La veis tal cual salió de la cámara.
El olvidado valor de la fotografía
La revolución digital ha traído muchísimas cosas positivas a la fotografía, y la ha empujado a cotas que hace tan sólo 10 o 15 años nadie podía imaginar. Eso sí, a costa entre otras muchas cosas, de una popularización de la fotografía hasta ahora nunca vista. Todos sabemos el bien y el mal que ha hecho esta expansión de la fotografía, y soy de la opinión que debemos adaptarnos a los nuevos tiempos y saber aprovechar los cambios. Es cierto que en una sociedad en la que casi todo individuo lleva encima una cámara, y además puede publicar sus imágenes al instante desde casi cualquier parte del mundo, es de esperar que la cantidad de ‘fotografía mediocre’ que nos rodea sea cada vez mayor. La fotografía es algo tan asequible que con frecuencia deja de ser valorada y por ende los profesionales que la ejercen. Las fotografías de calidad y de valor quedan enmudecidas, enterradas bajo toneladas de morralla. Todo esto es algo que ya sabemos, y de lo que se ha hablado mucho. Hasta aquí es comprensible, aunque no del todo aceptable. Cuanto más accesible tenemos la fotografía menos importancia le damos, y menos respeto nos produce. Tenemos un montón de tecnología fotográfica a nuestro alcance…y sin embargo se ha perdido de nuestra conciencia la importancia de la imagen. El valor de las fotografías no se puede calcular. No se puede decir cuánto vale una fotografía. Entre otras cosas porque una fotografía gana valor cada día que pasa, aunque no de la misma forma para todos los ojos.
Lo que no puedo aceptar de ningún modo es que la imagen haya dejado de ser el tesoro que realmente es. En un tiempo en el que la física nos dice que sí cabe la posibilidad de que se pueda viajar en el tiempo, al menos en teoría, pero sólo hacía el futuro y no al pasado, las fotografías son lo más parecido que tenemos al DeLorean de Marty McFly. Las imágenes que captamos hoy son la ventana al pasado por la que mirarán las próximas generaciones. Poder ver cómo era un lugar en otro tiempo, o qué ocurrió en un determinado momento de la historia, o qué aspecto tenía un antepasado, o simplemente cómo fue el amanecer de un día cualquiera…todo esto no tiene precio. Es un regalo que recibimos en el tiempo, y tenemos la obligación de aportar nuestro granito de arena antes de pasar el testigo a los que vendrán después de nosotros. Esta es la verdadera magia de la fotografía, y no la tecnología que la envuelve.

- Monasterio de Montserrat, 1933
En la Asociación Cultural de mi pueblo tienen una fotografía en la entrada, que opino que tiene un valor incalculable. Se trata de una fotografía que se hicieron algunos vecinos durante una visita a Montserrat en 1933. Algo cotidiano pensaréis muchos. Un enorme grupo de personas se va de excursión y allí se hacen una foto de recuerdo de aquel día. Pues bien, algunas personas en la actualidad (personas de mediana edad) han conocido a sus padres y abuelos gracias a esa foto. No pudieron conocerlos en persona (por motivos diversos), y esa foto les muestra un día de las primeras décadas del siglo XX, en la que sus antepasados recorrieron lo que entonces era una larga distancia, oraron a la Moreneta, y decidieron inmortalizar aquel día posando cuidadosa y ordenadamente ante la puerta del monasterio. Todos sabían la importancia de aquel momento, y miran atentamente a la cámara. Parece que nos estén hablando a través de las décadas.
Cuando no había cámaras fotográficas ni videocámaras, los reyes y mandatarios ordenaban pintar sus gestas y las de sus antepasados, o posaban para que un pintor les hiciera el retrato que dejaría su rostro para siempre en los libros de historia. Hasta hace muy poco la humanidad sabía la importancia de esto (especialmente las generaciones que vieron madurar la disciplina fotográfica). Aquellos retratos, y aquellas representaciones de batallas y tratados, no los pintaba cualquiera. Sabían la importancia de aquella imagen. Por poner un ejemplo, “La Rendición de Breda” (o conocido también como “El cuadro de las lanzas”), un encargo de Felipe IV que ordenó a Velàzquez pintar dicha gesta para decorar su palacio (junto a otras obras similares de otros pintores), y de algún modo pretender que los visitantes recordaran la fuerza que España tenía como potencia mundial.

- “La Rendición de Breda” – Velázquez, 1634-1635
Tenemos tan a mano las cámaras digitales que hoy en día vemos raro y excepcional que alguien acuda a un fotógrafo para hacerse unas fotos que perduren en el tiempo. Vemos como familias se conforman con atesorar unos escasos recuerdos de sus vidas, plasmados en ‘instantàneas’ realizadas de cualquier manera. Dejadme que os recuerde que esa es la huella que quedará impregnada en las generaciones venideras cuando en el futuro alguien quiera ver cómo erais, o simplemente cuando dentro de muchos años la nostalgia os pida recordad cómo erais y cómo eran vuestros seres queridos. Veo como muchos de los fotógrafos que me piden consejos directamente no fotografían a sus seres queridos porque tiene miedo de ‘no estar a la altura‘, de no hacerlo bien. Hay quien prefiere llenar el disco duro fotografiando lápices antes que enfrentarse a la placentera experiencia de fotografiar a sus hijos y seres cercanos.
Os animo a que os convirtáis en los fotógrafos de vuestro entorno y de vuestro tiempo. Que plasméis en vuestras imágenes a aquellos que os rodean y os dejéis fotografiar vosotros también. Fotografiad todo aquello que os apasione. Y si aún no tenéis la habilidad como para estar satisfechos con vuestras imágenes…tomaos precisamente esto como el mejor ejercicio que podéis hacer para mejorar vuestra técnica, a la vez que aportáis vuestro granito de arena a esa ventana del tiempo llamada Fotografía. No permitáis que pase el tiempo sin fotografiar a vuestros seres queridos, vuestros hijos, aquellas personas que admiráis, los lugares que marcaron vuestras vidas, vuestras mascotas, las puestas de sol que calman vuestro espíritu… fotografiad y cuidad cómo lo hacéis, porque eso es lo que verán en el futuro, y esperar a mañana puede que sea demasiado tarde. Mandad en vuestras fotografías un mensaje en el tiempo: “Este era mi mundo, este fue mi tiempo y así fue como lo vi y lo viví“.

- Copyright © 2012 Javi Aguilar
A por vuestras cámaras!!
Gracias 2011, hasta siempre!
Quedan pocas horas para que termine el año, y todos hacemos reflexión, de algún modo u otro, sobre lo que nos ha podido ocurrir a lo largo de estos últimos 12 meses. A punto de llegar la família, con la que recibiré el nuevo año, no puedo dejar de sentir un profundo sentimiento de gratitud hacia la vida. Un montón de cosas buenas me han ocurrido en este año que ya nos deja.
Desde un punto de vista profesional como fotógrafo, 2011 es el año en que conocí al gran Rafa Roa. El maestro y compañero que me empujó a dar un paso adelante en este difícil mundo de la fotografía. Un entrañable amigo que supo darme las indicaciones y consejos correctos para avanzar hacia una fotografía mejor, y quien probablemente me hizo perder el miedo a salir ahí fuera y defender mi fotografía como profesional.
También es el año en que casi de forma accidental mi vida se cruzó con un grupo de entusiastas de la temática medieval y fantástica. Un genial grupo de amigos dispuestos a todo para ver como sus sueños y mundos de fantasía se hacen realidad. Deberían llamarse ‘Alma Currante’, porque la clave de todo es su incansable tenacidad y su capacidad para trabajar hasta que ven ante sí lo que sólo su imagniación podía ver. Ellos son Alma Cubrae, y han supuesto para mi un valiosísimo laboratorio donde crear, experimentar y dar rienda suelta a la imaginación que la literatura me inspiró cuando era un adolescente. Con ellos puedo volver a ser un niño…aunque ahora un niño con un equipo fotográfico. De repente tengo un buen puñado de buenos amigos que se visten con armaduras y ropas de otros tiempos…qué gente más friki!!
La guinda del pastel la ha puesto Flo Tucci. Esa gran artista digital que está “al otro lado del charco”, en Buenos Aires. Qué afortunado me siento, no sólo por haberla podido conocer en persona y asistir a unos de sus talleres, sino porque he podido compartir con ella mi trabajo para dejar que ella cree mundos increíbles a partir de mis fotografías. Todo un honor que mi nueva amiga argentina utilice mi trabajo para crear el suyo. La colaboración Alma Cubrae, Flo Tucci y Javi Aguilar cierra el año 2011… y abirá el 2012 con más mundos que sólo la mente de Flo Tucci sabe crear.
Tengo la sensación de que el 2011 me ha puesto junto a los mejores. Pude conocer y asistir al taller de Edu Gomez, quien me abrió los ojos en ciertos aspectos técnicos de tratamiento de la imágen. He visto como mi amigo Alberto Romero ganaba un premio con sus imágenes. El gran Pere Larrégula, a quien siempre le estaré agradecido por sus consejos, orientaciones, y por ser un gran maestro para mi, se ha consolidado en su estilo y sus talleres se llenan una y otra vez allí donde va. He visto como de pronto las imágenes de mis amigos Willy Villacorta y Virginia L.Pey daban un salto cualitativo y me dejaban impresionado con sus últimos trabajos respectivamente.
Ahora más que nunca doy gracias al universo por la família que me ha dado. Nada de lo que me ha ocurrido este año sería posible sin el incondicional apoyo de Esther, mi compañera que creyó en mi pase lo que pase. Ni el de mi hijo Victor, cuyo nacimiento provocó que se tambalearan mis prioridades, y puso sin saberlo el amor a la vida y el hacer lo que uno ama en primer lugar. Mi madre ya no está, y pienso en ella todos los días desde que sus ojos se apagaron una fría madrugada de febrero, pero estoy seguro de que hoy se sentiría muy orgullosa de ver el trabajo de su hijo. Nunca podré agradecerle suficiente todo lo que me enseñó y todo lo que hizo por mi.
A todos los que os habéis cruzado en mi vida, o que de algún modo me habéis apoyado en mi trabajo como fotógrafo, a mis amigos, a todos los que estáis ahí leyendo esto: GRACIAS!!! Os deseo una buena entrada de año, y que el 2012 os traiga muchos éxitos. Nunca dejéis de perseguir sueños!!
“…You gotta look for the magic if there’s a way there comes a time… “ – Let the children play (Europe)
El chico del anuncio…otra vez
Como que este blog justo empieza su nueva andadura, y todavía está poniéndose en marcha, me permito el lujo de repetir uno de los posts que se perdieron en el anterior blog. Se trata del post en el que hablé de Noé Blancafort, y os vuelvo a poner el texto aquí, ya que lo tenía guardado en el disco del ordenador. Era este:
Hace unos días se estrenó el ya habitual anuncio de Estrella Damm para este verano. Mucha gente lo comenta, y la canción ya empieza a ‘tatuarse’ en el cerebro. El aliciente de este año es que conozco al protagonista. Tuve el placer de fotografiarle hace unos meses. Se llama Noé Blancafort, y aunque ya había hecho muchos trabajos anteriormente, está claro que protagonizar el anuncio de la cerveza más conocida por estos lares hará que se convierta en una cara conocida para mucha más gente. Si algún día os lo encontráis por la calle, saludadle… porque es un tío cojonudo.
Tal como él mismo dijo hace unos días en Facebook, su nombre ha aparecido junto al de Isabel Coixet en Fotogramas… Supongo que uno debe sentir algo de vértigo en el estómago cuando le dicen que va a ponerse bajo las órdenes de Isabel Coixet, para el anuncio de Estrella Damm, y en el Bulli con Ferrán Adriá. Pim pam, dicho y hecho, ahí está Noé haciendo un trabajo fantástico sin que le tiemble el pulso.
Cada vez que le veo en un anuncio pienso “yo he fotografiado a ese chico” y quién sabe si quizás alguna de mis fotos le haya podido servir para poder avanzar un poco más en su carrera. Ojalá haya podido aportar mi pequeño granito de arena. Al menos es lo que intento cada vez que disparo mi cámara: captar un momento que tenga sentido, que tenga un valor y que perdure en el tiempo.
Os dejo con unas fotos de Noé y el enlace al anuncio en cuestión:
La actitud para continuar
Finalmente me ha sido imposible recuperar los posts del antiguo blog. Seguramente era algo bastante sencillo para algunos, pero yo no me veo con conocimientos ni fuerzas suficientes para seguir dándole vueltas, y después de meses con el blog parado creo que lo mejor es empezar de nuevo, del mismo modo que uno se levanta cuando se cae. Al fin y al cabo, tampoco se pierde gran cosa. Aún estoy dándole los últimos toques a este nuevo formato de la web, en el que podréis encontrar el blog directamente en el menú, pero he querido dejar este nuevo post a modo de testigo de que sigue vivo y de que a partir de aquí nos levantamos para volver a caminar.
Son tiempos difíciles los que nos toca vivir últimamente. A menudo cuesta mucho no caer en la desesperación y la tristeza, y cada día es una lucha encarnizada por no contagiarse del pesimismo generalizado. Cuando todo parece derrumbarse nos asalta el miedo y la inseguridad. Es algo inevitable. Nos creíamos eternos, y además creíamos que nunca veríamos peligrar nuestro cómodo funcionamiento socioeconómico. Esta incertidumbre respecto al futuro próximo es probablemente una gran molestia para algunos y una terrible angustia para la mayoría.
Es precisamente esa especie de angustia lo que suele atenuar la creatividad de una persona, y lo que nos empuja a aferrarnos al mundo que conocemos. Cuando uno está más pendiente de poder pagar el alquiler, o de poder alimentar a un hijo, difícilmente confluirán los factores necesarios para dar rienda suelta a las capacidades técnicas y creativas. La ‘inspiración’ no proviene de ningún ente místico o mágico. Picasso decía al respecto “que las musas me pillen trabajando”. Él sabía muy bien que la única manera de ‘inspirarse’ era poniéndose manos a la obra. Sea cual sea el ámbito en el que aportáis algo a vuestra comunidad, hacedlo libre de miedos y hacedlo todo lo mejor que sepáis, aunque no haya una recompensa directa e inmediata.
Esta crisis de la que tanto se habla provocará profundos cambios en el mundo tal como lo conocíamos. De alguna manera nuestra forma de vivir tendrá que ser re-inventada, y no parece haber otra manera que con una actitud positiva y optimista, para que puedan fluir las nuevas ideas de cambio. No nos queda otro camino que inventarnos de nuevo. Nuevas formas de servir a la comunidad. Es el fin de la producción en masa y del marketing para grandes audiencias. Es la hora del servicio personalizado y la excelencia dirigida a pequeños mercados especializados. Cuanto antes lo aceptemos, antes nos vendrá la ‘inspiración’ para seguir nuestro camino.
¿Cómo veis vosotros la situación actual? ¿Los miedos os angustian y os dejan fuera de juego, o ponéis tanta pasión en lo que hacéis que nada ni nadie puede deteneros?









